26 September 2006 @ 03:49 pm
So, what are you gonna do? You just gonna live some normal, apple pie life?  
En algún momento de la semana pasada, supe que esto pasaría tarde o temprano.

Desde ya tengo que decir que ha sido Teh Pain y que estoy deseando que Meg Jo me caiga bien para poder escribir porno, algo infinitamente más sencillo.


Nota: A veces tengo esa sensación, necesito decir muchas cosas pero no encuentro las palabras adecuadas y aún así termino escribiendo aunque no me convenza el resultado final. He de decir que no he leído ni un solo fic de este fandom, que parto totalmente de cero y que sospecho que soy de las pocas personas que ha escrito en castellano, si no soy la primera. 

"Back in black". Escuchadla todos. Es la canción del Impala, es la canción de Dean y la banda sonora de este fic, que le robó el título a Green Day y su "Boulevard of broken dreams" (porque Sammy escucha Green Day y Oasis, que lo sepáis).

¿Por qué Sam? Porque la serie es la historia de Dean vista a través de sus ojos, la forma en que cambia la percepción que tiene de su hermano mayor. Y porque, si soy sincera, Sam me parecía más fácil para empezar a escribir porque creo que en el fondo nos parecemos bastante. Los dos somos egoístas y un poco tiranos, los dos somos los pequeños y hemos tenido allanado el camino por alguien que se llevó todos los golpes de la vida y los apartó para que no nos dañasen a nosotros. 

Aunque, en mi defensa, diré que yo tardé muchísimo menos tiempo que él en darme cuenta. 

Al fin y al cabo, soy una chica :)


POR LA CARRETERA DE LOS SUEÑOS ROTOS
 
Por Truchita
 
**
 
-Well, what exactly do you tell them? You know, about where you’ve been? What you’ve been doing?
- I tell them that I’m on a road trip with my big brother.
 
Dean & Sam, 1x06
 
**
 
Siempre creyó que sería una secuencia ordenada, fotogramas que se sucederían cronológicamente resumiendo veintidós años en un segundo, y no postales sueltas cargadas de detalles sin sentido que estiran el tiempo como si fuese un chicle, toman forma en la oscuridad y adquieren una cualidad casi tangible.
 
Circulan ante sus ojos, cerrados o abiertos, no lo sabe.
 
Y lo primero que hace no es preguntarse si él está muerto, sino rezar para que ellos estén vivos.
 
 
Carretera 289, Nevada
1 año antes
 
El Impala ruge sobre el asfalto y quema gasolina al ritmo del acelerador, siempre en línea recta hacia un punto remoto en el que el cielo se encuentra con la tierra y parece abrirse un precipicio que nunca llega, kilómetro tras kilómetro. Las nubes tiemblan sobre sus cabezas, encapotan el cielo y apagan los colores del paisaje, que se extiende llano y monótono hacia la nada mientras noviembre se escarcha en el parabrisas y en el corazón de Sam. Hace cinco horas que han dejado Utah y más de dos semanas del entierro de Jess.
 
Un cartel pasa a ciento cuarenta por hora junto a su ventanilla anunciando la distancia que queda para llegar a Winnemucca. Winnemucca, colega. Si tuviese un resquicio de ánimo, podría reírse de ese nombre durante días.
 
-¿M&Ms?
 
Enorme, sólida, la mano derecha de su hermano aparece con una bolsa que apesta a chocolate recalentado, abierta justo bajo su nariz.
 
-No deberías comer mientras conduces, Dean.
 
-Ya, y tú no deberías llevar ese pelo de pardillo. ¿Quieres o no?
 
-No.
 
La bolsa vuelve al regazo de Dean, que mastica ruidosamente puñados enteros de M&Ms de colores mientras la otra mano sujeta con firmeza el volante. Sam puede notar los restos de su voz vibrando en el silencio del coche, la energía nerviosa que desprende y que canaliza tamborileando con los dedos la batería de vetetúasaber qué canción de Led Zeppelin.
 
Incluso callado le irrita. Toda esa hiperactividad de baja frecuencia y ese humor punzante le irritan hasta límites insospechados, y Sam quiere volver a Palo Alto y sentarse sobre la tierra todavía húmeda de la tumba de Jess.
 
A solas.
 
Él con sus demonios y nadie más.
 
Están persiguiendo la pista de un poltergeist que parece estar actuando en Duffer Peak, al norte de Nevada. Papá había registrado en el diario actividad en la zona hace dos meses, dijo Dean metiendo bolas de ropa enrollada en la maleta, antes de salir de Utah. El puto diario con sus putas notas, sus putas coordenadas y sus putos wendigos de Colorado. Si Sam hubiera usado un diario, septiembre y octubre tendrían el mismo texto garabateado en letras ansiosas: la imagen grotesca del camisón de Jess envuelto en llamas y goteando sangre sobre su cara.
 
-¿Cortezas de cerdo?
 
La voz estalla en el vacío del coche, una frecuencia grave que le saca con rudeza de su ensimismamiento.
 
-No, Dean.
 
-Tío- le clava los ojos, verdes, casi transparentes, con largas pestañas que heredó de su madre -, si no comes algo te vas a desmayar en cuanto ese poltergeist hijo de puta te dé un empujoncito.
 
Sam no tiene fuerzas para mandarlo al infierno y mete la mano en la bolsa, saboreando durante un segundo el picante que explota en su paladar mientras el desierto se extiende a ambos lados de la carretera. Seco y polvoriento, vacío.
 
Exactamente igual que él.
 
 
**
 
Stanford parece oro viejo bajo el sol de otoño. Edificios de piedra, estudiantes tumbados en la hierba leyendo a Sartre y árboles centenarios mezclándose con las palmeras y filtrando la brisa que, a veces, viene desde la costa norte con olor a mar.
 
Sam tiene dieciocho años y ganas de empezar desde cero, sin fantasmas, sin pistolas, sin agua bendita ni órdenes que está prohibido cuestionar. Retazos de la discusión lo zarandean de vez en cuando, la hostilidad de su padre y la decepción de su hermano parecen latirle en la piel, abrirse paso por su sangre como un veneno que actúa despacio, gota a gota, palabra por palabra, “no vuelvas nunca más”.
 
Varios chicos pasan frente a él en bicicleta y levantan un pequeño remolino de hojas secas que crujen en el aire y forman un abanico de colores tostados, ocre y rojo, naranja, roble, miel opaca.
 
-Perdona, ¿sabes dónde está el laboratorio de Química?
 
Dos ojos de un azul oscuro lo miran enmarcados por suaves ondas de pelo rubio. Camisa negra, vaqueros ajustados. Una sonrisa espectacular y Sam se siente como si estuviese otra vez en el instituto.
 
-Lo siento- dice avergonzado -, soy novato.
 
-Oh- los ojos se abren con asombro. Son enormes, pozos sin fondo que parecen traspasar todos sus muros y descubrir al pardillo que va a su primer día de clase con los libros bajo el brazo y un boli en el bolsillo trasero de los pantalones -. ¿En serio?- lo mira veinte centímetros más abajo, sonriendo de lado, gloss brillante y pecas en la nariz. Parece impresionada y, de repente, Sam se siente más alto.
 
-Sí, de hecho llevo veinte minutos buscando la biblioteca, así que yo en tu lugar no me fiaría de mi sentido de la orientación.
 
La chica se ríe, un tintineo que le llega al pecho en ondas concéntricas que desprenden algo tibio y disuelven sus recuerdos por un segundo.
 
Se arma de valor para sonreír y se sorprende de lo fácil que resulta.
 
-Soy Sam.
 
Grandes ojos azules, voz dulce y franca.
 
-Yo soy Jess.
 
 
Interestatal 29, Minnesota
 
Descienden en picado por el esternón del mapa, desde Worthington hasta Kansas City, para tomar el desvío hasta Chattanooga, Tennessee, donde un hombre lobo ha matado a dos adolescentes. Queda más de medio día de viaje y Sam estudia la posibilidad de hacer un exorcismo para que el demonio macarra que Dean lleva dentro abandone su cuerpo de una jodida vez.
 
-Back in black, I hit the sack, It’s been too long I’m glad to be back.
 
Jesús. Es la sexta vez que suena esa canción desde que salieron de la gasolinera y está empezando a dolerle la cabeza mientras Dean parece estar en otro mundo, usando el volante de guitarra eléctrica y moviendo la cabeza con cada golpe de las baquetas.
 
-Yes I’m, let loose from the noose , that’s kept me hanging around.
 
Se destroza la voz imitando los chillidos de Brian Johnson y el sol casi invernal le ilumina la cara de lleno, descubre la sombra de barba y una leve cicatriz en la barbilla, le aclara el pelo y lo llena de esa misteriosa gasolina que siempre parece estar en combustión dentro de él, adrenalina y palabrotas que se agitan con cada zancada de sus botas viejas. Forget the herse ‘cause I’ll never die, I got nine lives, cat’s eyes. Dean conduce al ritmo de la canción, parece que será joven para siempre y Sam nota un nudo en el estómago, algo hueco y frío que le dice que él tiene cuatro años menos y que, sin embargo, se siente mucho más viejo.
 
Es fácil ser Dean. Es fácil llevar siempre la misma chupa de cuero y tener ojos de gato y ser feliz en tu Impala con una Sig Sauer en el maletero y cantidades industriales de ganchitos de queso en el asiento de atrás. Mentir con descaro y actuar por intuición, acertar porque sí, guiñarle un ojo a la camarera, coger el mapa y atravesar el país sin cuestionarte si de verdad es una orden o tu padre lleva muerto un mes.
 
Sí, es fácil. No tener pesadillas, no vivir asustado, berrear ACDC con una voz que podría cantar baladas country si no le parecieran una auténtica mariconada.
 
Un chasquido y Back in Black parece cantada por Alvin y las ardillas. Dean enlaza seis tacos seguidos y su cinta más preciada empieza a salir del radiocasette en forma de borbotones de fino plástico marrón.
 
-Mierda, cojones, no me jodas, ¡hijo de puta!
 
-Es normal, tío, la has puesto mil veces esta mañana.
 
Su hermano podría fulminarlo con la mirada. El ceño fruncido y un ladrido ronco, el mal humor se apodera de él y saca a relucir la reina del drama.
 
-Esta cinta lleva muchos kilómetros conmigo y te puedo asegurar que está acostumbrada a sonar veinte veces al día.
 
Va a obviar el hecho de que Dean le otorgue vida a un objeto inanimado.
 
-Colega- le dice-, evoluciona- y lo remata -. Tienes que poner un lector de CD en el coche.
 
Es una metamorfosis graciosa. Sus ojos se vuelven tan redondos como las llantas del coche y adquieren un brillo metálico.
 
-¡¿Pero qué coño dices?!
 
Está ofendido. Pero ofendido de verdad. Como si hubiesen llamado putón a su mujer, bastardos a sus hijos o chatarra a su querido Impala. Sam cree que nunca llegará a acostumbrarse del todo, porque siempre se echa a reír antes de escuchar el discurso sobre el coche
 
-en el que tienes aposentado tu culo es un Chevrolet Impala del 67, Sammy. A lo mejor el chico universitario todavía no ha estudiado lo que es el valor histórico de las obras de arte y no sabe que este coche está muy bien como está y que no le falta ni le sobra nada, así que una palabra más sobre eso y te doy una colleja, ¿está claro?
 
Sería un buen padre. Convincente y sensato, del tipo “porque lo digo yo y se acabó”.
 
-Sí, vale- a Sam aún le vibra la risa en el estómago -. Lo que tú digas.
 
Conduce con manos firmes, sin quitar la vista de la carretera. Faltan quince kilómetros para llegar a Iowa, quién sabe cuántos hasta Tennessee y Dean es una presencia silenciosa que gruñe para sus adentros, tamborileando con los pulgares el ritmo de su canción rota. Tan ta, ta-ta-tan ta, ta-ta-tan.
 
 
Shell Oil - Estación de servicio 1081
Lousiana
 
Sam va acostumbrándose poco a poco al olor de la gasolina cruda. Rancia, penetrante, va directa a los pulmones como una bala y despierta músculos que han hibernado durante cuatro horas seguidas.
 
Los primeros días de diciembre tienen un cielo púrpura en el Golfo de México, moteado de nubes sonrosadas en la línea del horizonte. John Winchester sigue sin contestar el teléfono y su hijo mayor sigue persiguiendo órdenes fantasma, de Oregon a Missouri, de Pennsylvania a Oklahoma. Será de noche cuando entren en Texas y quedarán varios kilómetros de carreteras comarcales hasta llegar a Huntsville, y Sam se pregunta si esta vida de brújulas sin norte parará algún día.
 
El asfalto tiembla bajo sus pisadas enérgicas. Sam le saca una cabeza pero Dean siempre parecerá enorme a su lado, vestido de oscuro, tenso y sólido, los ojos encendidos como los de una pantera. Sale con una bolsa del supermercado. Repleta de porquerías con glucosa y colorantes, seguramente. Y lleva su expresión de “estoy tan indignado que podría cargarme diez zombies de una sentada”.
 
-Tío, ¿me canta el ala?
 
Sam ha visto muchas cosas en su vida. Mujeres ardiendo en el techo, espíritus saliendo de un espejo, aviones poseídos por un demonio molesto con la American Airlines. Ha visto cosas que Chris Carter no podría ni imaginar en uno de sus días más inspirados, pero la reencarnación de James Dean levantando un brazo delante de su cara lo ha pillado con las defensas bajas y Sam está, literalmente, flipando.
 
-¿Qué?
 
Dean no baja el brazo.
 
-Que si me canta el ala.
 
Necesitan unas vacaciones. Los dos. Por separado y en direcciones opuestas.
 
-Dean, no voy a olerte el sobaco.
 
Su hermano hace un aspaviento, lo llama finolis, se huele a sí mismo y se queda pensativo antes de dar una patada en el suelo.
 
-¡No lo entiendo, Sam! ¡Huelo a desodorante!
 
-Tío, ¿de qué huevos me estás hablando?
 
-¡La cajera no me ha hecho ni puto caso!
 
Sam no sabe si es mejor reírse o pegarse un tiro. Luego piensa que la sal gorda no va a matarlo, así que opta por lo primero.
 
-Colega, asúmelo. No todas las chicas se mueren por tus huesos.
 
Dean suelta una carcajada breve y ronca, se apoya en el capó negro y sonríe con autosuficiencia, chulo y pagado de sí mismo, la misma sonrisa que dedica a las camareras.
 
-Creo que tienes que ir urgentemente al oculista, Sammy.
 
-Es Sam.
 
-Te toca conducir.
 
Las llaves vuelan por encima del Impala y los neumáticos dejan una marca en la gravilla. Texas, Montana, Ohio, Arizona. Dean nunca se cansará de arrastrarlo por todo el país ni de pedir el teléfono a todas las chicas que encuentre por el camino, y Sam empieza a preguntarse cuándo tendrá el valor de dejar de seguirlo.
 
 
**
 
Les gusta pasear por la playa cuando empieza la primavera. El S.S. Palo Alto, “el barco de cemento”, los mira con un crujido enmohecido desde el muelle de Seacliff Beach, en Aptos. El viejo titán de hierro se hunde en el centro y una treintena de pelícanos contemplan el Pacífico desde el extremo que sobrevive a la marea alta, como vecinas cotillas reunidas en una terraza.
 
-Hace calor.
 
-Sí.
 
El atardecer baña en bronce el casco oxidado del antiguo petrolero y Sam puede sentir el bombeo del corazón de Jess a través de la ropa.
 
-Te gradúas este semestre.
 
-Si todo va bien, sí, eso espero.
 
Su voz se apaga contra su pecho, juguetea con uno de los botones de la camisa de Sam y está nerviosa. Sabe lo que va a decirle. Llevan juntos casi cuatro años y sólo se pone así cuando abandona su infinita prudencia y mete el dedo en la llaga, llena de buenas intenciones pero siempre haciendo el mismo daño.
 
-Sam, tal vez podrías…
 
-No, Jess.
 
Suspira. Una sola vez. Jess siempre hace lo mismo, suspirar y estremecerse entre sus brazos, tardar seis segundos en reunir el valor suficiente, levantar la cara y usar una mano para cogerle el mentón y obligarlo suavemente a mirarla a los ojos.
 
-Son tu familia, Sammy.

Sammy era un niño que se enfrentaba a los monstruos del armario con un calibre del 45, que siempre obedecía aunque no siempre estaba de acuerdo.
 
-Es Sam. Y hace mucho que no somos una familia.
 
Siempre quiere usar otro tono, mirarla de otra forma, intentar sonreír con cansancio. Pero siempre le vence la furia, su voz suena cortante y los ojos se desvían, se pierden en el vacío.
 
El cielo de California parece una herida abierta, cubierta de sal y sangre.
 
 
Rockford, Illinois
 
Conduce en silencio hasta el motel. Dean duerme en el asiento del copiloto y una tensión muda enrarece el aire, crece en el interior del coche tomando forma y densidad, como la cuerda más aguda de un violín a punto de saltar del clavijero y romperse.
 
Puede que lo hubiese poseído el espíritu de un psiquiatra con gusto por la tortura, pero Sam sabe que lo que le dijo a Dean era verdad, que es lo que piensa en algún lugar de su cabeza y su hermano mayor parece el perro faldero de su padre, siempre en busca de una aprobación que no va a llegar nunca.
 
-Dean, ¿cuándo vamos a hablar sobre ello?
 
-¿Sobre qué?
 
-Sobre el hecho de que papá no está aquí.
 
-Ah… pues… a ver… Nunca.
 
Nunca. Nunca pone en duda una orden, nunca flaquea cuando se trata de John. Dean obedece como un soldado, como un animal de presa amaestrado, actúa por inercia y nunca se rebela, sí, señor.
 
A veces quiere zarandearlo. Gritarle ¡Reacciona!, hacerle ver que su postura es cobarde, infantil casi. Que quedarse fue fácil pero marcharse fue un abismo del que tuvo que salir él solo, que tuvo el coraje necesario para enfrentarse a su padre y vivir su propia vida. A veces quiere soñar en el interior de su mente. Saber qué desea, cuáles son sus planes. Un trabajo de verdad, dormir en su propia casa, salir con una chica durante más de una semana.
 
Sam quiere que baje del coche y pare de vagar por la carretera de los sueños rotos, quiere verlo crear algo suyo, algo sólido y con raíces, que deje de ser un orondo policía negro o un marshall demasiado joven y empiece a ser Dean Winchester.
 
 
**
 
Sus amigos no le creen. Lo miran como si estuviese loco pero él insiste y trata de convencerlos, les dice que es verdad, que no les está tomando el pelo.
 
Pete quiere ser médico, Charlie antropólogo, Vince economista y Sam asegura que él quiere ser abogado. Los chicos miran su diccionario de latín, el trabajo que ha hecho para su clase de Folklore y el libro de “Mitología Nativoamericana” que asoma por su mochila.
 
-Claro- dice Charlie con voz condescendiente, como si hablase con un niño al que hay que dar la razón -. Por eso estás matriculado conmigo en Religiones Comparadas.
 
 
Budget Host Wheels Motel
Greybull, Wyoming
 
El invierno se cuela por las ventanas. Las luces que decoran la fachada tienen algunas bombillas fundidas y hay un parpadeo rojo y constante que incide directamente sobre la almohada de Sam. La televisión escupe especiales en diferido y Dean abre la puerta cargado con bolsas del 7/11, el pelo cubierto de nieve y el cuello del abrigo subido hasta las orejas.
 
-¡Joder! Hace un frío de pelotas, tío.
 
Despliega la compra sobre la superficie roñosa de una mesita baja. Patatas fritas, chocolatinas, cerveza, bollos rellenos de crema, nachos, gominolas, rosquillas, leche, Doritos con salsa especial y una caja de Cheerios.
 
-No me lo digas- se mofa Sam -, llevas el pavo escondido en el bolsillo.
 
-No - se mete las manos dentro del abrigo y sonríe como un niño de parvulario- pero traigo un tazón de contrabando.
 
-¡Dean! ¿Has robado un tazón en el supermercado?
 
-Lo he cogido prestado de la cafetería. Y empieza a comer o te quito los cereales, capullo.
 
Saltan de un programa a otro, aguantan quince minutos de Qué bello es vivir y paran el mando a distancia en el canal de teletienda.
 
-Siempre he querido comprarme uno de esos colchones que se inflan solos.
 
La leche está fría, pero Sam tiene un agradable calor en el estómago mientras mastica los cereales reblandecidos.
 
-¿Para qué?
 
Dean tiene los dedos llenos de azúcar y contesta con la boca llena.
 
-Para nada en especial, ¿pero tú sabes lo que debe molar darle al pilotito y ver cómo se va hinchando sin que tengas que mover ni un dedo?
 
A Dean le brillan los ojos al imaginarlo, inmensos y cambiantes, como los de su madre.
 
Así es su hermano. Un ligón con el coche lleno de carnets falsos capaz de emocionarse con una ducha de hidromasaje. Sam cree que ha acertado y que el regalo va a gustarle, así que lo saca sin miramientos de debajo de la cama.
 
-Feliz Navidad.
 
La cara se trasforma. Las expresiones serpentean, se escurren por sus facciones, Dean y sus mil emociones por minuto, pasa de la sorpresa al enfado y de la curiosidad a una ilusión casi infantil.
 
-¡Maldito cabrón! ¡Yo no te he comprado nada!
 
Sam se encoge de hombros. Es la primera navidad que pasa sin Jess desde que la conoció y la primera en muchos años en ver la cara de Dean mientras destroza el papel de celofán. Todo importa más bien poco al norte de Wyoming.
 
-Colega…- la voz de Dean es un susurro ronco que oscila en la habitación, el acorde roto de una guitarra eléctrica -. Creía que tus oídos eran más felices sin ADCD.
 
La portada de Back in black parece diminuta entre las manos de Dean.
 
-Y lo eran, tío, pero se pusieron a sangrar cuando empezaste a hacer karaoke sin la cinta.
 
La colleja es inevitable. Hueca y sorda en su nuca, tibia como la gigantesca mano de su hermano mayor.
 
 
Carretera 530, Arkansas
 
Se agita en una pesadilla espesa, quiere despertar y no puede. Pelea, lucha, desgarra el aire con las manos y asiste impotente a la visión del infierno en la tierra.
 
Abre los ojos con el pulso latiéndole en las sienes igual que un caballo desbocado. Sus pupilas están dilatadas de puro horror y tratan de acostumbrarse a los altos pinares que ascienden desde la carretera como agujas, filtrando las primeras luces del día entre las ramas.
 
-¿Algo importante?
 
Dean ya no se asusta cuando Sam tiene esas visiones. Endurece la voz, agudiza el instinto, pero nunca se deja llevar por el pánico. Quizá porque no vislumbra todo lo que significa, quizá porque lo considera un don en lugar de una maldición.
 
-No- miente Sam -. Esta vez sólo ha sido un mal sueño.
 
Miente porque tiene miedo. Miente porque no lo entiende. Miente porque sabe que hoy no va a pasar y porque la lluvia cae en láminas silenciosas sobre el parabrisas, aplacando el bombeo inquieto de su corazón.
 
El sueño nunca es el mismo. A veces es una persona, a veces un demonio, a veces resbala por sí solo y se trata accidente, pero el resultado siempre es igual.
 
Dean cae al vacío y él nunca llega a tiempo de sujetarlo.
 
 
Interestatal 55, Alabama
 
Hace tres semanas que vieron a su padre en Chicago y Sam lleva ese encuentro grabado en la piel, con muchas conversaciones pendientes y un abrazo que no duró lo suficiente. Por eso se empeña en buscar monstruos para que el tiempo pase rápido y ha encontrado un golem en los alrededores de Pensacola, al sur de Alabama.
 
Dean tiene el mapa extendido en el salpicadero y trata de encontrar lógica a la geografía de los ataques con el EMF encendido en la guantera, sin registrar ninguna actividad. Sam conduce y su mente viaja más allá del Impala, a aquella confesión en Fichburg y a ese crío del motel, Michael, condenado a saber por qué hay que tener miedo de la oscuridad.
 
Papá no volvió a hablar de ello. Me miraba diferente, ¿sabes? Y no lo culpo. Me dio una orden y no obedecí.
 
Sam ha intentado pedirle perdón y Dean siempre ha escurrido el bulto con un no pienso darte un beso ni de coña, tío. Finge pasotismo con demasiada exageración, ruge sus chistes de baja intensidad y lo llama Sammy para cambiar de tema. Pero la sombra sigue ahí, ahora Sam puede verla cuando los ojos de Dean pasan del verde pálido al gris ceniza con un solo parpadeo.
 
Dentro del macarra del asfalto sigue habiendo un niño de nueve años que cree que no tiene derecho a cuestionar a su padre porque casi le cuesta la vida a su hermano. Cuando lo piensa, a Sam le pesa el pecho y se siente peor que una rata, peor que escoria, peor que cualquiera de las cosas que cazan. Egoísta y bocazas, un niñato, un maldito desgraciado que se creía el amo del mundo por haber montado el motín del hijo pródigo a los dieciocho años.
 
El EMF chasquea y Dean maldice entre dientes.
 
-Mierda.
 
-¿Qué?
 
-¡Mierda!
 
-¡¿Qué?!
 
-¡Pisa el freno y da la vuelta!
 
-¡¿Por qué, qué pasa?!
 
-¡Que ese fiambre judío hijo de puta está quinientos metros más atrás, eso es lo que pasa!
 
 
Blue Oyster’s Bar
Interesetatal 88, Wisconsin
 
En marzo las noches empiezan a ser más cálidas y las chicas a usar minifalda. Dean las mira con descaro, flirtea con cuatro a la vez y recopila servilletas en las mesas, paseándose con una cerveza y un boli que muerde mientras sonríe y enseña esa hilera de dientes perfectos.
 
Sam a veces le da diez minutos de tregua, sacude la cabeza con escepticismo y se pregunta si no será un poco monaguillo, estudiando el diario de su padre mientras Dean se comporta como un animal en celo.
 
Su hermano vuelve a la media hora, con el pelo algo revuelto y los ojos vidriosos, mitad por el alcohol, mitad por otra cosa.
 
-Scottsbluff- dice Sam.
 
-Salud.
 
-No. Scosttbluff, Nebraska. Ocho personas han muertos en los últimos ocho años, el mismo día a la misma hora y con una cuerda de piano alrededor del cuello.
 
-¿Un músico fantasma en el Pueblo Estornudo? Suena bastante bien. ¿Qué tal si antes de salir nos tomamos una última cerveza y te presento a las encantadoras señoritas que acabo de conocer en la barra?
 
-Apuesto a que las conoces muy bien.
 
-Y yo a que no les importaría pasar un rato contigo.
 
Sam suelta una risotada y se concentra en la letra de su padre, intenta que no se le note, miedo, vergüenza, no lo sabe.
 
-Vamos, Sammy. La pelirroja para ti y la morena para mí. Son muy divertidas- se le aflojan los labios en una media sonrisa y parece soñar despierto durante un segundo -. Sí, colega, muy, muy divertidas.
 
Las mira. Guapas y despreocupadas, dispuestas a pasar un buen rato. Sam podría hacerlo, podría ponerse hasta arriba de tequila y llevársela a un rincón, hacerlo de pie sin quitarse la ropa, saciarse por una noche y dormir después como un bebé.
 
-Dean, la oferta es tentadora pero tenemos que irnos.
 
Se mofa a cinco centímetros de su cara, huele a cerveza y sudor, a algo profundamente masculino y cien por cien Dean Winchester, canalla de vaqueros desgastados y sonrisa devastadora, su hermano, su protector y su tormento.
 
-¿Oferta tentadora? Tío, escúchate, ¡hablas como una puta novela rosa! Eso es exactamente por lo que te vas a convertir en un solterón.
 
-Vaya, ¿y eso me lo está diciendo…?
 
Le sacude en el hombro sin demasiada fuerza, la suficiente para empujarlo un poco hacia atrás y advertirle que sigue siendo capaz de tumbarlo si se pasa de la raya.
 
-Tu hermano mayor, gilipollas. Y si dices algo te vacío el cargador del rifle de papá en el culo, ¿me oyes?
 
Altos y oscuros, cazadores solitarios, parecen moverse a una velocidad distinta a la del resto del mundo y salen del bar con zancadas desiguales, ignorando las miradas que convocan a su alrededor.
 
 
**
 
-Separa las piernas y levanta los brazos. ¿Sabes lo que es un triángulo isósceles? Tiene dos lados iguales y uno más pequeño. Si alguien te viese desde arriba, tus hombros serían ese lado pequeño, tus brazos los del mismo tamaño y la pistola estaría en el vértice del triángulo.
 
Sam ha olvidado ese nombre tan raro porque sólo puede pensar que el arma está fría y pesa tanto como uno de los diccionarios que tiene la señorita Sullivan en clase.
 
-Fíjate en la botella. No guiñes los ojos. Fíjate en el cuello y apunta por encima de él.
 
Lo hace. Levanta la semiautomática con las dos manos, tapa la botella con la culata y enfoca directamente al aire.
 
-Pero así no voy a acertar.
 
-Tú hazme caso y apunta por encima de la botella.
 
Pero el pulso le tiembla y entonces lo siente detrás de él, cubriéndolo como una coraza y ayudándolo a sujetar el arma hasta que consigue equilibrar el cañón, que parece crecer desde su nariz, un apéndice de acero casi inabarcable entre sus manos.
 
-¿Por qué no me enseña papá?
 
-Porque está de caza.
 
Dean tiene catorce años, la voz profunda como una caverna que le retumba en el pecho y unas manos enormes, con nudillos abultados y tendones que palpitan bajo la piel, manos que matan cada vez más a menudo y que siempre lo arropan por la noche.
 
-Eso es, muy bien, Sammy. Y ahora dispara.
 
Le estallan los tímpanos, le vibra el cerebro y el cristal se rompe en mil pedazos al tiempo que un fogonazo de luz y pólvora asciende sobre los árboles, cargando el bosque de un olor denso y metálico.
 
Sam está en quinto curso y tiene prohibido contar estas cosas en el colegio. No puede explicar que la primera vez que aprietas el gatillo cierras los ojos y te desvías un milímetro del blanco, que el retroceso del percutor te pilla por sorpresa y te empuja de espaldas, que el casquillo sale con la misma potencia que la bala, que te quedas sordo, se te para el corazón y te sientes mayor y extraño.
 
 
Carretera 964, Iowa
 
Desde Salvation a Jefferson City hay doscientos kilómetros y muy poco tiempo para encontrar a su padre. Sam nota la ansiedad en el estómago y el pánico cerrándole el paso del aire, mientras el Impala se traga la carretera a más de ciento noventa kilómetros por hora. Los árboles parecen retorcerse sobre sus cabezas, cerrándoles el paso en un túnel claustrofóbico de ramas enroscadas y nudos monstruosos, como si la naturaleza misma hubiese conspirado un plan macabro contra ellos.
 
Sam ha tenido un momento de claridad. Al montarse en el coche el tiempo se dilató y el espacio se contrajo abriendo paso a una realidad que se presentaba ante él desnuda y sin posibilidad de dar marcha atrás. Papá está muerto, dijo de repente. Y Dean lo abofeteó tan fuerte que todavía ahora, media hora después, le hierve la cara bajo la huella de la palma de su mano.
 
-No digas eso, ¿me has oído? Te prohíbo terminantemente que vuelvas a decir algo así. Papá no ha muerto, nadie va a morir salvo ese demonio hijo de puta, ¿está claro?
 
Es curioso. En lugar de enfadarse o devolverle el golpe, Sam simplemente le creyó. Tal vez por eso ahora resulta más fácil controlar la respiración mientras le llega un murmullo rugoso desde el asiento del conductor.
 
Dean tararea Metallica para calmarse y a Sam le resulta extrañamente tranquilizador escuchar la frecuencia grave de la voz de su hermano, como si de repente tuviera la certeza de que, pase lo que pase, todo va a estar bien.
 
 
**
 
Está en su segundo año de universidad cuando decide acompañar a Jess al seminario de Procesos Psicológicos Básicos. El profesor viene de Berkeley y tiene mucha fama en el campus, un tal doctor Bowlby que viste con chaleco y pajarita y habla con acento inglés.
 
-A partir de los primeros meses de vida y durante toda la existencia del ser humano, la presencia o ausencia de una figura de afecto es una variable clave que determina que una persona se sienta o no angustiada por una situación potencialmente alarmante. A partir de esa misma edad y a lo largo de toda su vida, una segunda variable de importancia es la confianza o falta de ella que experimenta la persona con respecto a la disponibilidad de la figura de apego, esté o no presente físicamente, de responder a sus requerimientos cuando lo necesite.
 
A Sam se le escapan las palabras y los párpados empiezan a pesarle justo cuando nota el codo de Jess entre las costillas. No debió saltarse su clase de las seis por esto. O al menos, tendría que haberse tomado un café bien cargado.
 
-Podemos definir el apego como el lazo afectivo que se establece entre el niño y una figura específica, que une a ambos en el espacio, perdura en el tiempo, se expresa en la tendencia estable a mantener la proximidad y cuya vertiente subjetiva es la sensación de seguridad.
 
Es entonces cuando nota la boca seca y los sentidos más despiertos que nunca. Es como una encerrona del destino. Demasiadas referencias que le recuerdan una vida que quiere olvidar y ninguna oportunidad de levantarse entre los seiscientos asistentes y salir del salón de actos de la Facultad de Psicología. El profesor Bowlby carraspea antes de seguir y Sam se revuelve incómodo en su asiento.
 
-Resumiendo: la figura de apego es el principal cuidador de la infancia, aquella persona a la que acudimos de forma consciente e inconsciente cuando nos sentimos amenazados en cualquier sentido, física o emocionalmente. Vamos a poner un ejemplo: imaginad que estáis en una situación de peligro y que no podéis defenderos. ¿En quién pensáis?
 
Jess susurra “en mi madre” y Sam apenas la escucha, sorprendido por la imagen que le ha venido a la cabeza.
 
-¿En quién pensáis?
 
"En mi hermano"
 
 
Autopista 54, Missouri
 
Dean tiene la cara manchada de sangre y una expresión parda en los ojos. Sam lo mira constantemente por el retrovisor y pisa a fondo, dejando atrás Jefferson City y oyendo la voz rota de su padre junto al oído.
 
-Pensaba que matar a este demonio era nuestra prioridad, que estaba antes que yo, antes que cualquier cosa.
 
Sam clava la mirada en el espejo y se cruza con unos ojos grises como el humo.
 
Y lo sabe de repente, con la descarnada sencillez de las cosas inevitables, como la muerte y la vida.
 
-No, señor. No antes que cualquier cosa.
 
Magnífico y acuoso, el color verde vuelve a los ojos de Dean y ambos conectan en silencio durante un instante, comparten un lenguaje secreto que sólo pueden entender dos hermanos. Cuerdas invisibles, lazos que no se rompen y que se extienden en el tiempo y en el espacio, más allá de las carreteras sin final, más allá de los años y de la sangre.
 
(fin)







 
 
Sala Común:: En el Impala
Variedad emocional:: accomplished
En el Impala suena: : Back in black - ACDC
 
 
( Post a new comment )
tainah on September 26th, 2006 04:00 pm (UTC)
Ahora no lo leo por que sino me spoilearía toda la primera temporada y quiero empezar a ver la serie en cuanto se me bajen los capítulos =)) Pero lo añado a mis memorias por que por supuesto, DEBO leerlo algún día.
truchita: [bbm] First sight.[info]truchita on September 30th, 2006 10:58 am (UTC)
Cuando lo leas, deja comment, pretty plz?
.:•*•:rαqμзλ:•*•:.: winchesters[info]rakechan on September 26th, 2006 04:02 pm (UTC)
No sé cuantas millones de piruletas te mereces por esto pero te puedo asegurar que son muchas.

Soberbio. Me gusta porque les trata como lo que son, hermanos. Con todo lo bueno y lo malo que eso conlleva. Costó pero se dio cuenta de lo mucho que ha hecho Dean por él, y que no le dará un beso porque eso "es de maricas" pero le protegerá de todo lo humano e inhumano de este mundo con todas sus fuerzas.

Gracias por el fic, era la primera vez que leía uno y no me ha decepcionado pero viniendo de tí sabía que no lo haría;)

truchita: [spn] Brothers[info]truchita on September 30th, 2006 11:00 am (UTC)
Para mí, no pueden ser otra cosa salvo hermanos y es de lo que quería hablar. Gracias por la fe ;)

*reparte con ella sus piruletas*
La Jubilosa Júbilo: SPN Dean MataBichos[info]targaryen on September 26th, 2006 04:58 pm (UTC)
Qué maravilla. Me encanta la voz de narrador de Sam, y le entiendo cuando se enamoró de Jess, que era calma, y paz, y unos ojos igual de grandes que su corazón. Que no siempre entiende a su hermano pero que llega a aceptarle, que llega a entenderle a él y a entender todo lo que ha hecho. Desde sacarle de una casa en llamas a enseñarle a disparar a obligarle a comer ganchitos de queso para alimentarle. La figura del apego.

Y Dean, OH, Dean, al que le cambian los ojos en un parpadeo y le cambia la expresión de la cara quince veces en dos segundos, le llama pardillo, intenta que ligue, le pregunta ¿"Este ha sido muy malo"? cuando ya ha asumido lo de las pesadillas de Sam, y, en términos generales, is an awesome big brother, that's why.

En fin que estoy muy enamorada de ellos y estoy muy enamorada de como escribes y esto es lo anti-fugly y no, señor, no va antes de cualquier cosa, pero casi.

truchita: [spn] Dean's grin[info]truchita on September 30th, 2006 11:01 am (UTC)
Podría decirte muchas cosas, pero creo que "GRACIAS" y que "YOU ARE AWESOME" las resumen bastante bien.

*le da ganchitos de queso*
the enigmatic E.: night vulptures [by regen][info]zauberer_sirin on September 26th, 2006 07:22 pm (UTC)
he de reconocer para empezar que casi nunca leo fic en español porque me suena raro, como veo las cosas en v.o. pues luego no me cuadra. pero como la Future Wife recomendó pues claro, me sentia obligada. y he de decir que me ha gustado mucho.

creo que el tono va muy bien con la serie (y si, me gusta que las cosas se escriban en presente, me gusta demasiado) y se nota el amor por los personajes.

y la estructura, claro, porque soy una whore de las estructuras no convencionales.

mis partes favoritas:

Y lo primero que hace no es preguntarse si él está muerto, sino rezar para que ellos estén vivos.

la respuesta de Sam al "¿en quien pensais?".

todo lo de Jess porque si, tiene sentido, Sam buscaba alguien como Jess.

Dean con bolsas del 7/11.

truchita: [spn] Sleeping[info]truchita on September 30th, 2006 11:06 am (UTC)
Yo leo mucho en inglés pero no escribo absolutamente nada porque la gramática sería espantosa. Así que no me queda otra que escribir en castellano. Envidio MUCHO y admiro todavía MÁS a la gente como tú :)

Aquí tienes a otra puta de las estructuras y de la 3ª persona del presente.

Pitufos a parte, yo creo que Jess era así, exactamente así, y creo que Sam la necesitaba. Dean flipa con una ducha y con un colchón inflable y se alimenta a base de porquerías y enseñó a disparar a su hermano.

El tono, es curioso, fue fácil de captar, don't ask me why.

¡Gracias!
nancy: deansam[info]ayumi_k on September 26th, 2006 11:24 pm (UTC)
No tengo ahora mismo palabras para expresar todo lo que quisiera al leer lo que has escrito. Creo que todas ellas están en el fic y solo me queda decir que está genial.
He leido unos pocos que están escritos en castellano y el tuyo es el mejor que he leido (no hay mucha gente que esté escribiendo en castellano la verdad).
No sé... yo al ser la hermana mayor me siento algo identificada con Dean en algunas cosas en relación con su hermano y los progenitores.
Creo que en el fondo Dean si le hubiese gustado tener una vida suya y algo suyo a pesar de todo. Pero la vida no le dió esa oportunidad. Y no te la dá en el caso de Sam, el la tuvo por varias razones. Y porque vivió todo el tema de una manera diferente a la de Dean. Hay casos que son al revés, pero Dean y Sam no se llevan mucha edad y el carácter tb dice mucho.
Dean soñará con lo mismo que sueña Sam, pero quiere terminarlo todo para poder vivir en paz. Y no está dispuesto a perder nada más. Porque sabe que a pesar de todo lo que sueñe y quiera en su vida, nada tendrá más valor que Sam y John para él.
Tu lo has descrito todo estupendamente ^^.
truchita: [spn] Winchesters[info]truchita on September 30th, 2006 11:11 am (UTC)
Es curioso. Todo lo que latía en este fic y yo no sabía decir y se quedó a flor de piel es justo lo que John le dijo a Dean en el hospital, en el 2x01. Que Dean asumió la responsabilidad y cuidó de su padre, que no se quejó, que creció de repente. Tuvo sueños cuando era niño pero los ha olvidado, porque desde siempre su única preocupación han sido ellos dos. Dean es la figura de apego de Sam, y John la de Dean. Y ver a su padre abatido le rompe desde dentro y lo llena de algo que no entiende y crece y le dije No pasa nada, papá. Por eso enseña a disparar a su hermano y se convierte en padre cuando John deja de serlo y se vuelve cazador y también un poco hijo.

Gracias :)
masmile[info]masmile on September 27th, 2006 08:30 am (UTC)
Whoa
Madre mía.
Ha sido pricioso. Tengo la piel de gallina y los ojos acuosos. De verdad no estás contenta con el resultado? Piensas que no eran las palabras adecuadas? creo que todas y cada una de ellas.

Perfecta evolución del punto de vista de Sam, de querer escapar de esa vida a entender a Dean, entender las razones de Dean, sus sentimientos y por qué hace lo que hace.

Gracias.
Ha sido inevitable que lo escribieras? No sabes cuánto me alegro.

(ODM y mañana 2ª temporada!! ::tiembla de impaciencia::)
truchita: [spn] Hate him[info]truchita on September 30th, 2006 11:13 am (UTC)
Re: Whoa
Gracias :)

¡ODM la premier, ¿ya la has visto? TIENES QUE VERLA!
[info]jovifan on September 27th, 2006 05:19 pm (UTC)
Me loves you, pez!

Los flashbacks con Jess, Sam apretando el gatillo y Sam que piensa "en su hermano". Me loves.

Además, ¡road trip! ¡Impala!

Y me encanta cuando se pelean, hee.
truchita: [spn] Rock on[info]truchita on September 30th, 2006 11:14 am (UTC)
Me loves you too, Pitu!

¿Lo mejor de todo esto? Que he podido escribir chopocientos mil nombres de estados que algún día recorreré con mi propioImpala *sigue soñando*

Las peleas fueron chachichérrimas de escribir.
•♥°Akari°♥•: coffe-holic[info]akari_yagami on September 27th, 2006 09:59 pm (UTC)

Incluso callado le irrita. Toda esa hiperactividad de baja frecuencia y ese humor punzante le irritan hasta límites insospechados, y Sam quiere volver a Palo Alto y sentarse sobre la tierra todavía húmeda de la tumba de Jess.

A solas.

Él con sus demonios y nadie más.


Sam de los primeros episodios in a nutshell ;)

Love it. Los detalles, pausas, flashbacks y, en definitiva, estructura. Maravillosamente bien escrito E IMPOSIBLEMENTE SAM. Su forma de razonar, sus pausas e incluso su modo de percibir el entorno que le rodea; todo se ve (y huele y siente) a través de su lente. Tanto que más de una vez le hubiera replicado indignada a un párrafo XD! (Concretamente lo de (y perdona, tengo que sacarmelo del pecho),

."Es fácil ser Dean. Es fácil ser feliz en tu Impala con una Sig Sauer en el maletero y (...) atravesar el país sin cuestionarte si de verdad es una orden o tu padre lleva muerto un mes."

(Oh, sí. Es mucho más sencillo intentar servir de cable a tierra a una familia desintegrada en lugar de berrear y chillar por todo lo que está mal en tu vida. Ya.)

."A veces quiere zarandearlo. Gritarle ¡Reacciona!, hacerle ver que su postura es cobarde, infantil casi. Que quedarse fue fácil pero marcharse fue un abismo del que tuvo que salir él solo, que tuvo el coraje necesario para enfrentarse a su padre y vivir su propia vida.(...)"

(Porque, de nuevo, lo cobarde es no huir de sus problemas, en lugar de ir emancipado por la vida. Ahí está el verdadero coraje. :P Y, obviamente, tu hermano está totalmente inconforme con su vida y sólo sigue haciendolo por miedo. Ni por un segundo imaginemos que realmente le gusta y/o sabe que lo que hace salva vidas, y él más que nadie sabe lo que es estar en la posición de víctima. ¿Para qué?))

A mí criterio, eso lo hace todavía más maravilloso. ;) ¿De cuántos fics puedes decir que te han hecho desternillarte de la risa, enamorarte (tu descripción de los gestos de Dean es absolutamente deliciosa), enfadarte y ablandarte (GRACIAS por "Egoísta y bocazas, un niñato, un maldito desgraciado que se creía el amo del mundo por haber montado el motín del hijo pródigo a los dieciocho años."; hubiera deseado que el momento de realización de Sam en la serie fuese tan explícito XD), todo al mismo tiempo?

Oh, y ME FASCINA cómo describes su relación (el trozo navideño es mi parte favorita de todo el fic :3), en los momentos serios y en los quenolosontanto. ¿Esto?

Queda más de medio día de viaje y Sam estudia la posibilidad de hacer un exorcismo para que el demonio macarra que Dean lleva dentro abandone su cuerpo de una jodida vez.

y ¿esto?

-Tío, ¿me canta el ala?

Sam ha visto muchas cosas en su vida. Mujeres ardiendo en el techo, espíritus saliendo de un espejo, aviones poseídos por un demonio molesto con la American Airlines. Ha visto cosas que Chris Carter no podría ni imaginar en uno de sus días más inspirados, pero la reencarnación de James Dean levantando un brazo delante de su cara lo ha pillado con las defensas bajas y Sam está, literalmente, flipando.

-¿Qué?

Dean no baja el brazo.

-Que si me canta el ala.

Necesitan unas vacaciones. Los dos. Por separado y en direcciones opuestas.



Reirse TANTO no puede ser sano XDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD

Precioso. *memms*


;**************
truchita: [spn] Brothers[info]truchita on September 30th, 2006 11:16 am (UTC)
Tus comentarios son siempre TAN bonitos y TAN intensos que nunca sé muy bien qué decirte :)¿Te sirve gracias? No es suficiente, pero ¡¡¡GRACIAS!!!

*hugs her*
luxbella: [SN]Impala[info]luxbella on September 28th, 2006 01:56 pm (UTC)
Jo, están pero tan bonito que no sé que decirte, Tru. Es como volver a ver toda la primera tempora, ver de nuevo a Sam crecer y redescubrir a su hermano.

Y escribes tan jodidamente bien, pescadín, que es imposible hacerte un feedback que esté a la altura. Así que mejor no te digo nada más y me voy a por un cleenex que estoy desde anoche (que terminé la primera temporada) con la lagrimilla colgando.

Jo, y yo que no te creía cuando me decías que iba a llorar.

Por cierto, totalmente de acuerdo con eso de que Sam es fan de Green day y Oasis. Por eso sé que tuvo un ataque fangirlistico absolutamente girly el día que se encontró esto en internet.

Besos,

Lux.

PD: Creo que por esto te mereces que te preste un ratito a MI Dean, pero sólo un ratito :P.

PPD: Sí, vale, vosotros conducireis igual haciendo el canelo (yo también, pero aún no tengo tantas horas de vuelo como para atreverme a soltar el volante), pero los dos somos Hermanos mayores y, cariño, eso sí que nos convierte en autenticos Soulmates :P
truchita: [spn] Metallicar[info]truchita on September 30th, 2006 11:20 am (UTC)
Jo, muchas gracias (((lux)))

Eres LA MEJOR buscando canciones. Y yo soy LA MEJOR hablando de ellas ;) Eso tan chulo que me has pasado se llama "quodlibet", que es la superposición de dos melodías que suenan bien juntas porque tienen la misma estructura armónica. Ni más, ni menos :) ¡Y el principio es pricioso!

Acepto gustosa a MI Dean, soulmates al volante y soulmates de chuches y soulmates de palabrotas, too.

Muaks

PD: Tengo ya unas cuantas capturas. A ver si te envío yasabesqué este fin de semana ;)
Rhea[info]rhea_carlysse on September 30th, 2006 02:57 pm (UTC)
Este fic es demasiado perfecto, justo lo que necesitaba antes de ver la segunda temporada. Aunque me hubiera encantado alguna escena más con John, no me quejo, porque el fic es por y para los hermanos Winchester, así que ya cierro la boca.

Los tres primeros párrafos me parecen sublimes, y esto se me quedará para siempre en la cabeza:

Y lo primero que hace no es preguntarse si él está muerto, sino rezar para que ellos estén vivos.

So preeteh.

I´m still in shock, por eso no pongo mucho más. El shock por la segunda temporada me da que me durará hasta el viernes.
truchita: [spn] Ouija[info]truchita on October 1st, 2006 03:05 pm (UTC)
Jo, pero qué cosas tan priciosas me decís y cuántos colores me sacáis (((rhea)))

Muchas, enormes y muchas GRACIAS :)
alquilo mi alma por horas[info]irati on October 4th, 2006 09:37 am (UTC)
Me he reído muchísimo, especialmente con la cama inchable de Dean. Me he emocionado mucho y he pensado, "¿cuándo le di permiso para vivir en mi mente?" porque o no soy muy original o tú eres yo y me has robado todo lo que quise decir en el fic semi acabado que yo empecé pero tú has escrito antes.

Tú no ves el wincesto y yo sí pero créeme, vemos EXACTAMENTE la misma serie. La que tú has escrito.

"-Scottsbluff- dice Sam.

-Salud.

-No. Scosttbluff, Nebraska".

BWAJAJAJAJAJA!!!!!!!!111!!!!!!!!

Siempre escribirás tan bien que me darás ganas de no escribir más. Es el mejor de los cumplidos posible, créeme. PERO ESCRIBIRÉ Y ME VENGARÉ, LO PROMETO, ME VENGARÉ.

"Salud".

Heeeeeeeeeeee.

I love you to peaces, Dean.

ps: ¿Te das cuenta de que cada vez que te enamoras de un fandom tu primera reacción es "no sé qué me está pasando?" No, I mean really. Dijiste "no sé qué me ha pasado" con Chosen y con Brokeback, que yo recuerde. YOU ARE TOO CUTE. El amor siempre nos coge con las defensas bajadas, eh?
truchita: [spn] Road[info]truchita on October 12th, 2006 12:49 pm (UTC)
Vivir en tu mente es EL MAYOR PIROPO DEL MUNDO y espero que sepas que espero ansiosamente tu venganza. Leería hasta un Ron/Draco escrito por ti. Luego te mataría lenta y dolorosamente, claro.

Scottsbluff. Bwajajajajaja! Qué ilusión que te haga gracia. Eso y lo del colchón inflable es lo que más gracia me hace de todo el fic y me hace sentir super orgullosa porque, dude, yo no suelo tener demasiada gracia en los fics, pero es que con Dean es super fácil. Flipa con una ducha, ¿cómono iba a flipar con un colchón inflable?

"Scottsbluff", "Salud". Heeeeeeee. Se me ocurrió mientras me lavaba los dientes y me salió dentífrico por la nariz, ¡fue tan guay! (sólo que no).

Las defensas como persianas herméticas, TOTALMENTE.Recuerdo esa sensación de Chosen y ese mail larguísimo que te envié. Y lo callada que me quedé después de ver BBM, esa sensación vacía y hueca y esa extraña nostalgia seca, como las montañas desiertas de Colorado. Realmente, REALMENTE, creo que Supernatural es uno de esos fandoms de los que van a dejarme huella. Como Expediente X en su día, como ahora Harry Potter, como el universo de Joss calándome poco a poco.

Dean y Sam Winchester. Oh, sí.

*quiérote MOLES*
nedyah_sn[info]nedyah_sn on October 21st, 2006 09:48 am (UTC)
No tengo palabras
Acabo de leer el fic y creo que no tengo más que añadir pq ya lo han dicho todo.
Ayumi, que dejó su comentario unos mensajes más arriba puso el enlace a este fic (y otros más tuyos que ahora leeré :) ) en un foro de supernatural y corriendo vine a leerlo pq estoy acostumbrada a leer solo fics de SN en inglés y ya tenía ganas de leer alguno en español.

Me ha encantado de principio a fin. Me he enamorado de la forma que escribes y expresas todo lo que sienten cada uno. Y ese final cuando Sam piensa en su hermano como la persona que le proteguerá ante el peligro... reflejas perfectamente todos los sentimientos de Sam y Dean.

Esta serie la comencé a ver el año pasado a ritmo de USA pq me encanta todo lo relacionado con cosas sobrenaturales, pero ahora que estoy viendo la segunda temporada... la trama sobrenatural, por lo menos para mí, ha pasado a estar en segudo plano. Lo que más adoro de esta serie es la relación entre los hermanos, sus enfrentamientos, sus momentos tiernos, su conversaciones... y me ha encantado que escribieras este fic que plasma perfectamente todo lo que he dicho anteriormente.

Espero leer mucho fics tuyos sobre Supernatural.
Sigue así *besos*
truchita: [spn] Motel[info]truchita on October 22nd, 2006 04:12 pm (UTC)
Re: No tengo palabras
¡Bienvenida! Muchísimas gracias. Me alegra que te haya gustado. ¿Tendré que pagarle comisión a ayumi? *hum* :)

Yo empecé a ver la serie en agosto por insistencia de dos amigas muy conocidas en el LJ, [info]irati (que también ha escrito fic MARAVILLOSO de SPN) y [info]janedoe1013, y terminé una semana antes de que comenzase la segunda temporada, enamorada hasta las trancas de estos dos y con Dean Winchester viviendo DEFINITIVAMENTE en mis bragas *akñsdfghñ*

Cierto. Lo mejor, LO MEJOR de esta serie, es lo real y preciosamente escrita que está la dinámica de Dean y Sam. Es la relación de hermanos más bonita que he visto JAMÁS en pantalla. El mérito de mis fics no es mío, es de Kripke, Jared y Jensen.

El resto, es sólo carne :)
Sharan[info]sharanniphredil on November 6th, 2006 10:20 pm (UTC)
Me ha encantado... en serio... La casualidad me ha traído... Bueno la casualidad... Mi obsesión actual por los Winchester, para ser más precisas, pero es igual, al fianl, he dado con el sitió.

Y héte aquí, que he quedado entusiasmada con ésa figura que has creado de Dean, oh increíble, maravilloso Dean, para Sam, Sammie, ése Sam al que nadie puede llamar Sammie salvo su hermano.
Porque lo estropearía...
Ishida Rio[info]akaishinigami on December 2nd, 2006 01:19 am (UTC)
wow... por un momento creí que sería eterno, que siempre estaría leyendo y que nunca terminaría de sorprenderme del simbolismo de cada situación y del dolor profundo que se guarda.
Sam tiene muchas cargas y dolores, pero sigo creyendo -y seguiré haciéndolo- que es Dean quien se ha llevado la peor parte. Porque es Dean el que está roto y por recuperar los pedazos de Sammy ha perdido los propios y por aceptar los sueños de su padre ha perdido los suyos y por seguir la incondicional figura de su madre, ha perdido el alma.
Cuando todo termine Sam volverá a ser el chico listo y Dean se perderá en la carretera, hundido en las sombras, pensando en la protección de su hermano, loco de paranoia y de frustración.
Quizás hasta le harían un favor matándolo....